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Contracturas y Desgarres Musculares

Lesiones musculares

 

Los músculos son estructuras contráctiles altamente vascularizadas e inervadas, cuya función es contraerse y elongarse para producir movimiento y así poder cumplir con las distintas funciones vitales.

 

Hay una gran cantidad de lesiones que afectan al musculo de manera directa o indirecta, según su nivel de complejidad podemos clasificar las lesiones musculares en:

 

Agujetas: dolor muscular y difuso, que aparece en las inmediatas 24-48 horas desde la realización de un ejercicio intenso y/o prolongado y afectan al aparato musculotendinoso. Se afectan las uniones musculares y tendones cerca de las articulaciones. Son parte de un proceso de adaptación y el dolor se debe a la debilidad de la fibra muscular, a la realización de ejercicio estando desentrenado o cuando se realiza un ejercicio distinto al habitual. Los músculos trabajan de forma distinta a la habitual y se producen microroturas. Este proceso suele durar de 20 a 30horas, y hasta las 78h después del esfuerzo evoluciona el dolor, para a partir de entonces disminuir hasta 7 días después.

 

Calambres: contracciones musculares involuntarias, intensas y dolorosas de varios grupos de fibras. Suelen ser de duración corta desde unos segundos a un par de minuto. Aparecen como consecuencia de un sobreesfuerzo muscular, ya sea porque el ejercicio era de una intensidad muy alta o porque se reinicia la actividad deportiva después de un periodo de descanso. En cuanto a sus factores predisponentes encontramos;

 

  • Alteración de la vascularización muscular.
  • Deshidratación, falta de minerales.
  • Contacto con agua fría.
  • Otros como alcohol, tabaco, déficit vitamina B, obesidad, alteraciones hormonales.
  • Suele aparecer al principio (el músculo no está bien calentado) y al final de la práctica deportiva (por fatiga y deshidratación).

 

Contractura: Es una contracción involuntaria, inconsciente, dolorosa y permanente, localizada  en un músculo o fascículo de este y que no cede espontáneamente. Se acentúa dolor con movilización contra resistencia, y en la gran mayoría de los casos se dan en la espalda, por ser esta la zona donde más músculo de características tónicas y posturales hay. Podemos clasificar las contracturas musculares en dos tipos de contracturas:

 

  • Por sobreesfuerzo: nódulos en el músculo. Se trata con estiramientos, pellizcos, fricciones.
  • Por defensa: es una contracción refleja para inmovilizar un segmento lesionado debido a la práctica de un deporte. El tratamiento depende de la causa que provoca la contractura.

 

Rotura de fibras o desgarros musculares: una de las lesiones musculares más comunes y en la qué más me voy a detener a describir. Dependiendo de su longitud y gravedad puede  total o parcial:

 

  • Rotura fibrilar parcial: se rompen un cierto número de haces musculares, pero sin afectar todo el espesor del músculo. Es el tipo de rotura mas común en porcentaje que supera el 90% de las roturas o desgarros musculares.
  • Rotura total: se produce la lesión del 100% de las fibras, es decir de todo el músculo. Es muy poco frecuente. Lo más importante para constatar esta lesión es un diagnostico por imagen, viendo el porcentaje de fibras afectadas y así planificar un proceso de rehabilitación.

 

Dependiendo del grado de estiramiento se dividen en tres tipos:

 

  • Grado I: desgarro de miofibrilla por solicitación excesiva y brusca de un músculo. Se produce dolor intenso. No incapacita la práctica deportiva y como tratamiento debemos tener reposo, crioterapia y aplicar vendajes funcionales.
  • Grado II: es la rotura de un fascículo o más sin llegar a afectar al espesor completo del músculo. Hay dolor agudo, invalidante, impotencia funcional y dolor a la exploración. Como tratamiento se debe hacer reposo durante un mes, crioterapia, elevar el miembro afectado, férula inmovilizadora y en las tres primeras semanas masoterapia, termoterapia y estiramientos.
  • Grado III: es la rotura completa del músculo. Las fibras musculares se retraen y suele ser visible la aparición de un hematoma. Es muy doloroso y si la afectación es superior a un tercio del músculo el tratamiento suele ser cirugía.

 

Tratamiento en fisioterapia

 

El tratamiento e basa esencialmente en los siguientes aspectos:

 

  • Reposo: dejar la práctica deportiva y caminar lo menos posible, con el fin de evitar que se agrave la le lesión con la rotura de más fibras. Se suele recomendar el uso de un vendaje compresivo, pero que no impida la movilización del músculo.
  • Aplicación local de frío: reduce la inflamación y calma el dolor. Se aplica hielo (nunca directamente sobre la piel) o bandas de gel congeladas durante aproximadamente un cuarto de hora en la zona dolorida.
  • Antiinflamatorios no esteroideos: también calman el dolor y reducen la inflamación.
  • Rehabilitación: no se debe reanudar la práctica de ejercicio hasta que no haya desaparecido completamente el dolor agudo. Y aun así debe iniciarse con estiramientos suaves hasta el punto en que el propio dolor lo permita, manteniéndolo durante unos segundos y en series de cinco, varias veces al día. Se recomienda aplicar calor local después de cada sesión de estiramientos.